Cuestión de identidad

Por Roque Arambarri / Europa League

Conjunto de rasgos o características sociales, culturales, etc., propios de una colectividad que la definen y distinguen de otra.

- Identidad

En Europa no compite bien cualquiera. Si echamos la vista atrás, veremos cómo hay ejemplos de grandes equipos que nunca llegaron a lo esperado pese a contar con excelentes plantillas. Si quieres opositar a hacer algo importante en la Liga de Campeones o la Europa League, no basta con acreditar que tú liga eres de los que destacan. Para hacer algo gordo en el viejo continente, entre otras cuestiones que las relacionamos con la calidad propia de tus jugadores y con la táctica, tener identidad es tan importante como lo anterior. Y si algo tiene esta Real de Eusebio es eso. Identidad para marcar las pautas del camino hacia la victoria, e identidad para entender que, si con eso no es suficiente, hay otras vías para obtener el triunfo. Donde las individuales están al servicio del colectivo y donde nadie duda de que la opción de ganar va a terminar apareciendo.

En busca del pase a la siguiente ronda de la UEFA Europa League, Eusebio Sacristán alineó un once en el que debemos destacar una novedad. En ausencia de Zurutuza, el técnico txuri-urdin no repitió fórmula. El de La Seca no dio entrada a Zubeldia como sí hizo en Vitoria en el Valencia. Eusebio analizó al rival que tenía enfrente y optó por conformar un centro del campo en el Illarra fue el único pivote, con Sergio Canales y Xabi Prieto como interiores.

Sacristán se imaginó un partido en el que Rosenborg BK iba a replegar bajo. Por muy necesitado que estuviesen, ese fue el planteamiento que Ingebrigtsen esbozó en Anoeta. Y lo que entendió el entrenador txuri-urdin es que por muy necesitado que estuviesen, el Rosenborg no querría apurar sus opciones de seguir vivo en la competición jugando a algo no sabe. Y la Real Sociedad empezó pisando el acelerador.

Eusebio lo tuvo claro desde el principio y la Real comenzó muy bien.

En apenas 90 segundos, el cuadro realista ya puso en aprietos a Hansen en tres ocasiones. Willian José fue el primero en probar suerte, pero la Real no se quedó sólo en eso y dominó con claridad en el tramo inicial. El Rosenborg trató de extinguir el peligro rival a base de envíos en largo que, primero, valieron para alejar los intentos ofensivos de la Real Sociedad para, posteriormente, convertirse en el arma con la que el conjunto noruego buscó meter mano a los visitantes.

Así es como el Rosenborg trató de intimidar a la Real. Con un juego menos elaborado en el que Bendtner fue el receptor del juego directo de los suyos y con Adegbenro cerca de él para sacar provecho de cualquier peinada del danés. Tanto Iñigo Martínez como Raúl Navas tuvieron trabajo durante una primera mitad en la que más de una vez tuvieron que abandonar su zona de confort para impedir que el Rosenborg llegase en ventaja. Y casi siempre cumplieron con su cometido.

Sin embargo, las dudas que volvió a mostrar Rulli en algunas salidas generaron algo de desconcierto e inseguridad. La sensación era que, con poco, los de Kare Ingebrigtsen podían hacer el primero. Pero el encuentro llegó al descanso con el 0-0 que hacía pensar que, antes o después, el Rosenborg se la iba a tener que jugar a un todo o nada. Mientras tanto, la situación para la Real Sociedad no era la ideal pero tampoco la peor. Sabía que de seguir así —con el empate—, incluso tenía posibilidades de ser líder de grupo.

El segundo acto no fue muy distinto al primero. El dominio del partido siguió sin pertenecer a ninguno de los equipos. Cada uno pretendía controlarlo a su manera y en estas el Rosenborg amagó con irse arriba. Adelantaron sus líneas con la intención de incomodar a la Real a una altura del campo que hasta entonces no habían pisado en bloque, y Eusebio Sacristán no tardó en introducir su primer cambio que a la postre tuvo un impacto positivo para sus intereses.

Vela, sin jugar en la derecha, tuvo un impacto inmediato.

Juanmi Jiménez, que en el día de ayer actuó de segundo punta —cerquísima de Willian José—, dejó su sitio a Carlos Vela. Pero el mexicano no se ubicó como extremo derecho. Ahí ya estaba Oyarzabal. Vela siguió jugando en la misma zona que Juanmi, con la diferencia que no se movió igual que él. El futuro jugador de Los Ángeles FC saltó al verde del Lerkendal Stadion para asumir responsabilidades y acercar al gol a los suyos. Y cumplió.

Mapa de calor de Vela vs Rosenborg BK

Carlos Vela fue ese futbolista que con sus pases juntó a una Real que temía con encajar el 1-0. El “11” txuri-urdin ayudó en que el Rosenborg no se creciese en la recta final y lo equilibró todo de nuevo. Casualidad o no, fue entonces cuando Eusebio dio entrada a Bautista. El canterano, como en él es habitual, lo peleó todo y salió victorioso de cualquier fricción ante Reginiussen, Bjordal y Skjelvik, y el muro noruego acabó cediendo.

En el 89’, Mikel Oyarzabal culminó una buena acción de una Real Sociedad que no brilló por su fútbol. Pero que volvió a demostrar que identidad le sobra y esto, en Europa, vale puntos y victorias.

 

– FOTO: Ole Martin / Getty Images.

24 Nov 2017 No hay comentarios

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