Viejo orden

Por Xabi Esnaola / La Liga

Contra equipos como el Eibar quizás podemos tener más problemas, pero estamos capacitados para ganar a cualquier rival, te ponga las dificultades que te ponga. Para mí es una pasada el potencial que tenemos arriba, la calidad técnica individual de cada uno. Contamos con jugadores de grandísimo nivel y seguro que tarde o temprano van a llegar los resultados. La calidad siempre termina imponiéndose.

- Álvaro Odriozola en NdG

La calidad siempre termina imponiéndose. Las palabras salen por la voz y pies de un hombre, Álvaro Odriozola, que ayer junto a Xabi Prieto y Adnan Januzaj (ayer se disfrazó de tirador de bolos cuando encaraba al rival), alzaron la casa de la victoria en tres cuartos de hora en el derbi guipuzcoano. Ni la reubicación de Illarramendi, que no significó control hasta bien avanzado el partido, ni la presencia de Mikel Oyarzabal (alejado de la zona caliente, que es la banda derecha) fueron los elementos que desigualaron un derbi que, mientras hubo equidad en el resultado, fue de tinte más bien blaugrana.

Porque podría afirmarse que el Eibar fue −colectivamente- superior a los de Sacristán en el cómputo global de los primeros treinta minutos y encontrar varios argumentos que corroboren dicha aserción. El primero y más significativo es que el conjunto de José Luis Mendilibar tuvo mayor porcentaje de posesión hasta el minuto 25 (eran décimas de diferencia, pero resulta igual de reseñable) en Anoeta. Solee, diluvie o chaparree como ayer, en la casa de la posesión perder la bola significa que necesariamente algo va mal. Y esta vez no era diferente. La escuadra eibarresa robó el bien donostiarra más preciado, desvirtuó su juego (la Real sobreutilizó el balón en largo para superar la espalda de la línea de 5 defensas visitante) y redujo el índice de peligrosidad txuri-urdin a cero. El gol de Willian José, además de un punto y aparte, fue también el primer acercamiento local. El segundo, también del mismo molde, no subió al marcador porque Januzaj no superó el mano a mano con la portería.

La diferencia de calidad en las áreas defensivas marcó la frontera de las aspiraciones de uno y otro equipo. Por un lado Íñigo y Llorente salieron vencedores frente a Kike García y Enrich, que no recibieron demasiados balones de calidad desde la banda (el Eibar vive del centro lateral). Y por otro, el competente trabajo defensivo de Inui, Rivera y Jordá sobre los hombres creativos (acompañados por el esfuerzo sin balón de los dos puntas sobre los centrales realistas) no tuvo continuidad en la última línea defensiva, que pese a estar conformada por 5 hombres, se manejó nefastamente en el reparto de funciones (desajustes en los marcajes en zona de remate como en el 1-0, fueras de juego mal tirados como el 3-0 de Oyarzabal o una jugada anterior en la que este mismo se planta solo ante Dmitrovic…).

La Real restauró el viejo orden en el que Illarramendi es el centro de todo, y sin embargo el juego ofensivo donostiarra (caso contrario al defensivo) no giró en torno a él. No hubo control. No a través del balón. Obvio que mejoraron las prestaciones en salida y creación, pero sobresalieron más los destellos (tómese de ejemplo el pase en profundidad que recibió Oyarzabal en el gol de la sentencia) que la continuidad. Largas dos semanas esperan por delante para, ahora con todos sanos, dar con ella.

 

Eusebio“Después del último parón hablábamos de que necesitábamos un poco más de equilibrio en nuestro juego y creo que en esta fase lo hemos conseguido. Hemos dado muestras de mayor sobriedad en el aspecto defensivo. […] Está en un momento dulce de juego [sobre Oyarzabal] y efectividad. Si a todo a eso que nos da siempre, le añades la eficacia de cara a gol, nos hace seguir tan satisfechos con él. […] Gero [Rulli] es un jugador muy importante para nosotros. Cumple una función muy específica en el campo y sufre de alguna manera las consecuencias de que el equipo pueda estar mejor o peor en nuestro equilibrio defensivo, que es algo en lo que estábamos teniendo problemas. Quizá se identifica en él, por ser el último hombre, esas situaciones que nos generaban los contrarios y eso le ha tocado sufrirlo. Pero el es consciente de que tiene que mantenerse firme, mantenga la calma, que siga trabajando en el día a día porque hablamos de un portero relativamente joven con un gran futuro por delante. Todo lo que haya podido venir en estas semanas le habrá servido para fortalecerse y darse cuenta que siempre va a tener que estar ahí dando la cara.”

Mendilibar: “Tocas el balón, piensas que te va bien y de repente te meten un gol con un remate fácil, muy claro. El segundo ha caído en seguida, y a partir de entonces nos ha costado mucho. Hemos jugado bien en el último tramo del primer tiempo pero sin crear ocasiones. Y después, con el tercer tanto nada más comenzar el segundo tiempo, el partido ha muerto. Hoy no hemos competido. […] Da igual si jugamos con 4, 3, o 5 defensas. Nos hacen gol muy fácil. […] Oyarzabal es un fenómeno porque entiende el fútbol mejor que nadie y tiene condiciones. Aparte del fútbol, tiene condiciones tanto físicas como técnicas para hacer siempre lo que tiene que hacer. Esa es su gran habilidad, que es muy difícil.

 

↑Aplauso de la semana: Adnan Januzaj

↓Suspenso de la semana: –

06 Nov 2017 No hay comentarios

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