Expuestos a la verdad

Por Xabi Esnaola / La Liga

Imanol Alguacil se mueve por el triángulo de la coherencia: es fiel a lo que es, lo que dice y lo que hace.  El sonrojo de La Rosaleda no es exactamente parte de un plan, sino consecuencia de un ideal arriesgado. Porque efectivamente todos cuentan para el primer entrenador (ayer el técnico oriotarra introdujo 7 cambios respecto al jueves), pero ahora son ellos, los protagonistas que mueven el balón de aquí para allá, los que deben probar que merecen el respeto de quien les dirige, y también del que les observa desde la grada con la bufanda al cuello.

Hasta el 2-0, la Real había ganado el 86% de los duelos aéreos, tenido éxito en el 83% de los tackles (5/6) y acertado el 94% de sus pases

En la primera media hora la Real recibió tantos goles como ocasiones, recuperando el ritmo sangrante de la era pre-Alguacil. Lo cierto es que el 2-0 no guardaba demasiada relación con lo sucedido en el rectángulo de los acontecimientos. Teniendo en cuenta el tramo que corre desde el pitido inicial hasta el gol de En-Nesyri (el mejor jugador malaguista, siendo su pecho la única opción de salida de los locales), la Real Sociedad tuvo especial tacto en la efectividad de sus pases (94% de éxito), robó a gran altura (5/6 en tackles) y dominó el aire (venciendo el 86% de los duelos totales) salvo en una ocasión (la jugada previa al córner del 1-0, en el que la espalda de la defensa txuri-urdin comete un descuido).

Además, Januzaj estaba interpretando muy bien su momento de forma, convirtiéndose en el mejor (y único) recurso ofensivo del conjunto donostiarra a la vez que entendía su rol de acaparador para dejar el carril despejado a Odriozola. Al contrario que con Elustondo, Adnan se despegó de la línea de banda para ampliar la gama de opciones en el sector derecho.

Mapa de calor de Januzaj vs Málaga. Con Odriozola de lateral, el habilidoso belga interiorizó su posición para dejar el carril libre. (Foto: Squawka)

Al contrario que con Elustondo, Adnan se despegó de la línea de banda (imagen de arriba), aunque ayer Odriozola no pudo emplear a fondo su capacidad de romper en carrera. Casi todas sus jugadas tuvieron que ver desde lo estático, y el equipo lo pagó en términos de llegadas con peligro. Así pues, el culebreo de Januzaj, el balón parado y la clarividencia que adquirió Zurutuza con el paso de los minutos fue el programa más convincente que la Real presentó para rebatir al bloque malaguista, a veces presionante (como en el 2-0) y en otras ocasiones más replegado en su área, donde ningún realista se impuso en el remate.

La falta de velocidad en la iniciación (Zubeldia tuvo mucho que ver en este aspecto) provocaba que Canales se viera exigido a lateralizarse por delante de la línea de los centrocampistas malagueños. Esto provocó que solamente Agirretxe (nada receptivo) y Januzaj fueran las dos opciones más recurrentes en la tarea de girar y encarar la puerta contraria. Aunque esta fue una secuencia que la vimos muy pocas veces. Por lo tanto, si el Málaga apenas cruzaba la divisoria, la Real lo hacía pero sin grandes resultados en la zona resolutiva.

En la reanudación, Alguacil reaccionó al resultado y a la viscosidad de su planteamiento dando entrada a la mayor amenaza del club (Willian José) y al mejor interpretador de espacios (Oyarzabal) del equipo. Dos figuras que sin el continuador por excelencia (Illlarramendi) no relucieron hasta la entrada -tardía- de este último. La reacción txuri-urdin no fue más allá de un cúmulo de centros laterales que hasta el primer descendido de La Liga pudo detener sin apuros

Alguacil, por tanto, entró mal y tarde al partido. Pero no a cualquier precio. Porque con el actual patrón de alinear jugadores cada una de las piezas de la plantilla está expuesta a la verdad. La que dictará de aquí a lo que queda de curso quién tiene condiciones para levantar el vuelo blanquiazul en la 2018-19.

Alguacil: “Hemos intentado repetir lo del jueves pasado: presionar arriba y quitarles el balón, pero hemos estado acertados y nos ha faltado un pelín de agresividad. Además con balón no hemos estado cómodos, hemos tenido oportunidad de hacerles daño pero no lo hemos hecho con el último pase.”

González: “La pregunta que nos hacemos es por qué hoy nos hemos encontrado con la fortuna necesaria para hacer goles, porque creo que hemos generado menos que en otros partidos. El fútbol tiene estas circunstancias anómalas. […] El primer gol ha sido rocambolesco, ha habido 2-3 rebotes y Adrián se ha encontrado con un mano a mano.”

 

↑Aplauso de la semana (II): David Zurutuza

↓Suspenso de la semana (II) : Kevin Rodrigues

23 Abr 2018 No hay comentarios

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